Mostrando entradas con la etiqueta cancer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cancer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Aproximación emocional al cáncer de género. (Cáncer de mama y de próstata)


“Yo soy mi cuerpo, la vida se disfruta y se vive en el cuerpo, la vida es energía” W. Reich



Generalmente cuando se habla de cáncer se consideran tres factores como elementos constantes: el antecedente familiar (la carga genética), los hábitos (alimenticios, tabáquicos y el sedentarismo o ejercicio que se haga) y el componente emocional. En este particular, los antecedentes históricos y los hábitos son elementos o condicionantes necesarios mas no suficientes, sin embargo, el desencadenante emocional será el factor clave e indispensable para que un individuo desarrolle cáncer.

Chiozza plantea que sin la existencia de determinada configuración psíquica no existe la posibilidad de enfermar de cáncer. Podríamos hablar de ese trastorno de conversión Freudiano pero llevado a un extremo un poco mayor.
¿Pero, en sí que es el cáncer? pongamos esto en palabras llanas para poder exponer la idea de forma sencilla. Según el Nacional Cáncer Institute, refiere a la proliferación de células anormales sin control que pueden invadir otros tejidos.
Entonces, ¿Por qué unas personas desarrollan cáncer?, ¿Por qué algunos fumadores activos con pésimos hábitos nunca desarrollan cáncer y otros fumadores pasivos, con buenos hábitos  tienen cáncer de manera fulminante?
Veamos esto bajo la perspectiva emocional, es decir, que pasa cuando “eso” que bajo nuestra perspectiva nos define se nos acaba… entonces, intentamos algo diferente y eso tampoco resulta, luego, probamos otra cosa y finalmente después de una serie de intentos nos encontramos desesperanzados… ese es el desencadenante que le da la bienvenida al cáncer. Es la forma que tiene nuestro cuerpo de decir “cuando hacer mas de lo mismo ya no me sirve y no se que mas hacer, lo he intentado todo.”
Sin embargo, al igual que Chiozza, coincido en que a veces la persona “puede descubrir” lo que está por ocurrir o lo que está pasando y detener el proceso cuando todavía no ha entrado en una fase irreversible. Es el individuo el que tiene la clave definitiva de su propia enfermedad. Y esta clave está tan escondida para él como para quienes quieren tratarlo. La persona, la parte de la persona que cree padecer la enfermedad, no sabe que es justamente ahí donde está el verdadero mensaje que no fue escuchado. Comúnmente el ser humano se enoja con aquella parte de su cuerpo que le muestra limitación o lo molesta como se siente de alguna manera.
La desesperanza sazonada con soledad, incomunicación, aislamiento, un poco de desinterés en los otros, falta de participación en la comunidad, y falta de curiosidad en la vida, genera una pérdida del entusiasmo y del significado de los actos del vivir, que desemboca en la hipocondría, en el temor a la ruina en el terreno de la salud o del dinero, en el tedio, o en el sentimiento de vacuidad y de fracaso… y en el particular de hoy, en el hecho de haber fracasado como mujer o como hombre.
Entonces, sólo para cubrir los lugares comunes y estadísticamente más frecuentes. Hay mujeres que son socializadas para ser madres, su definición de género reside en el hecho de la maternidad, así que mientras está rodeadas de sus hijos son plenas, pero cuando se enfrentan al Síndrome de Nido Vacío y sus hijos se van de casa, pues ellas no sirven como mujeres así que presentaran cáncer al seno izquierdo. Por qué el izquierdo, pues si recordamos el tema de lateralidad notaremos que las relaciones consanguíneas se manifiestan en el lado izquierdo del cuerpo y por qué el seno, pues es la parte del cuerpo que la define como mujer y que le permite ser nutritiva. Esto también le puede ocurrir a aquella mujer que se siente desesperanzada ante la posibilidad de tener un hijo.
Sin embargo, por otro lado hay mujeres, inclusive en nuestros días, que son criadas para ser “las esposas de”… entonces, mientras estén casadas son plenas,  al menos como mujeres cumplen con rol. Pero, cuando sobreviene el divorcio o el abandono ellas se sienten descalificadas o menos preciadas como mujeres y eso en muchas ocasiones hace que se su instinto se vuelva en contra de ellas mismas, así que tendremos una mujer que desarrolla cáncer en el seno derecho.
En cambio, habitualmente el hombre se define como proveedor y “casualmente” el cáncer en los hombres ocurre cercano a los 50 años (aunque ese rango etáreo está disminuyendo cada día mas) cercano a esta edad está también el retiro. Así que, si el hombre no puede ser proveedor, pues a nivel inconsciente no es hombre y por ello puede desarrollar cáncer de próstata.
Para Lowen la “voluntad de vivir” es distinta que el “deseo de vivir”. El “deseo de vivir” corresponde al aspecto psicológico del instinto biológico, y es esa fuerza entusiasta que busca la expresión y la satisfacción. La “voluntad de vivir” surge de otro estrato de la personalidad, surge de la necesidad de defenderse del “deseo de morir”.
Algunos consejos para evitar el cáncer, al menos de género, en nuestro futuro  es: chequeen cómo definen ustedes a la mujer y al hombre y si hay algo en esa definición que sienten que no pueden cumplir o no saben cómo hacerlo,  pidan nuevas definiciones y dense el permiso de hacer las cosas de manera diferente, muy diferente y si eso también se les agota como alternativa, pues hagan otra cosa, pero nunca se den por vencidos… el compromiso es con la vida! 

martes, 2 de junio de 2009

Bioenergética: ¿Qué duele y qué significa?


Cuando el cuerpo humano presenta un síntoma físico, hay una vinculación emocional que le está indicando a la persona que hay un tema interno que solventar. La Bioenergética ayuda a mirar el nexo que hay entre los signos que se presentan y su relación con el mundo interior del paciente.

El cuerpo físico de una persona almacena y contiene mucha más información de la que se puede observar a simple vista. Incluso, la salud de un organismo vivo no sólo está vinculada al funcionamiento adecuado de sus órganos, sino al manejo de sus emociones.

El cuerpo y las emociones están relacionados intrínsecamente. En el primero, se pueden manifestar las alteraciones del mundo emocional; y según como cada individuo maneje sus emociones, habrá síntomas o no en la parte física.

Gabriel Rodríguez, Terapeuta Bioenergético, comenta al respecto: “Si la persona manifiesta su emoción reaccionará con salud”. En este sentido, explica que los problemas comienzan cuando la persona elige no mostrar lo que sucede por dentro.

Llegan los síntomas

El terapeuta consultado explica que cuando la salud orgánica pierde el equilibrio, se comienzan a manifestar síntomas conocidos como enfermedades. “Es lo que da el mensaje de que algo en nuestro organismo requiere un ajuste”, dice Rodríguez.

Gabriel Rodríguez hace la diferencia entre la salud orgánica y la social. En la primera, el organismo toma del ambiente lo que le sirve y se nutre. Lo que no le sirve, lo excreta. En la segunda, la persona toma del ambiente lo que le nutre, pero no puede eliminar todo lo que desea por condicionantes sociales.

En el proceso de socialización y educación del individuo, el cuerpo es reeducado y aprende a no extraer de su organismo aquello que no le sirve. “Preferimos funcionar bajo la visión de la salud social, de lo que es correcto”, indica el entrevistado.

¿Cuál es la salida más común cuando aparecen los síntomas? Lo que suele suceder es que las personas se molestan con la enfermedad y atacan al síntoma, en vez que alegrarse porque su cuerpo les está mostrando que algo no anda bien. “Es como si cuando vas manejando, se enciende la luz del tablero indicando que el carro necesita aceite, y el conductor en vez de echarle el líquido, rompe el bombillo”, cuenta Gabriel Rodríguez.

La energía en el cuerpo

Para comprender cómo la salud o su ausencia están vinculadas con las emociones, se puede utilizar la Bioenergética, que Rodríguez define como un modelo terapéutico que estudia el equilibrio energético dentro del cuerpo. “Si existe un bloqueo de energía en la persona, éste quedará fijo en el cuerpo y a la vez moldeará su carácter o personalidad”, señala el entrevistado.

Cuando se trata de las dolencias físicas, es importante mirar los síntomas, cómo afectan al paciente y cómo se vincula con su entorno y sus relaciones.

El experto en este tema comenta que la Bioenergética permite mirar todas las enfermedades e incluso los accidentes en la historia de vida de la persona.

En este sentido, comenta: “Si una persona enferma en soledad es porque extraña esa relación. Si presenta síntomas estando con otros, es porque las relaciones no son sanas para él. Detrás de toda patología, hay una relación en déficit. Incluso, puede decirse que lo amenazante puede ser asumir el vínculo”.

Principios de la Bioenergética

De acuerdo al abordaje en Bioenergética, dos principios fundamentales rigen y explican los síntomas que se manifiestan en los seres humanos.

El primero, es el principio de lateralidad. En el lado izquierdo del cuerpo se reflejan las relaciones familiares significativas: padre, madre, hermanos, hijos. En el caso del lado derecho, se muestran las sociales: vecinos, pareja, amigos, trabajo. Esto quiere decir, que dependiendo del lado donde se presenta el síntoma, habrá ue revisar una vinculación familiar o una social.

El segundo principio es el de verticalidad, según el cual en cada zona del cuerpo se reflejan diferentes aspectos.

En la cabeza, se mira lo abstracto, las ideas, lo fantástico. En esta parte del cuerpo tengo mi identidad, mi ego, mi imagen.

Los síntomas entre cuello y cintura, pueden estar vinculados a la vitalidad y a los afectos. “Allí tengo los órganos que necesito para estar vivo, como el corazón y los pulmones”, dice Rodríguez.

Entre la cintura al vientre (parte baja del tracto digestivo), se manifiestan los temas que tienen que ver con los desechos, eso que no sirve o no es nutritivo, eso que debe permanecer poco tiempo en el cuerpo.

Los temas de identidad sexual, pasión, capacidad de trascender, miedos y profundos sentimientos se manifiestan en la zona de los genitales.

Las piernas hablan del soporte, el contacto con la realidad y con lo concreto. Mientras que los brazos son los que le permiten a las personas proyectarse al futuro, sin perturbar si equilibrio. Con ellos, se puede colocar distancia o acortarla.

De acuerdo al especialista consultado, para realizar el trabajo desde el abordaje de la Bioenergética, es necesario construir la historia de vida con el paciente y revisar desde allí y desde la observación, cuáles son los bloqueos energéticos que tiene la persona, para poder trabajarlos y desbloquearlos con ejercicios terapéuticos.



Según el lugar

De acuerdo a la parte del cuerpo donde se presenta el signo, habrá una explicación emocional para el mismo. Un breve resumen lo confirma.

* Muslos: tiene que ver con los demás esperan de mi o lo que yo creo que los demás esperan de mi.
* Pantorillas: vinculado a lo que yo espero de mí mismo.
* Rodilla: tiene que ver con cómo articulo las expectativas externas y las internas.
* Tobillo: cómo vinculo mis expectativas con la realidad.
* Pie: habla del apoyo, soporte y equilibrio.
* Cuello: relacionado con el control y con conciliar lo que se siente y se piensa.
* Garganta: puede manifestar problemas para comunicarme.
* Prolapso de bajo vientre: reconcomio.
* Frente: tiene que ver con cómo la persona enfrenta el mundo.
* Espalda: en esta parte, se refleja la historia de vida del paciente, desde la cadera hasta la séptima vertical. En la cadera, se encuentra el día de nacimiento. Y en la cervical, el presente.
* Corazón: problemas emocionales básicos, de afectos primarios.
* Dientes: vinculado a cómo se asimila el mundo.

Según los síntomas

Los signos que se manifiestan también contienen información tanto para el paciente, como para el terapeuta. A tomar nota.

* Gripe: llanto interno. Se presente cuando no la persona no se da el permiso a llorar o no puede manifestar ciertas realidades.
* Dolores de cabeza: se resume en pensar, pensar, pensar y no hacer.
* Dolores musculares en la zona del trapecio: está vinculado a las responsabilidades. La persona se echa el mundo encima.
* Dolores musculares en la zona lumbar: vinculado a no querer ceder o ser inflexible.
* Infarto: habla de cómo la emoción pudo más que la persona.
* Cáncer: el trasfondo es la desesperanza. Cuando hacer más de lo mismo ya no le sirve a la persona.
* Cáncer seno izquierdo: frecuente cuando se presenta el síndrome de nido vacío (los hijos se marchan del hogar)
* Cáncer seno derecho: vinculado al abandono de la pareja.
* Cáncer cuello uterino: problema con lo femenino.



Autor del texto: Raiza Ramirez
Terapeuta consultado: Jose Gabriel Rodríguez.

martes, 12 de agosto de 2008

CLINICA DE BIOENERGETICA

El lenguaje del cuerpo y su significado psicosomático

Dirigido a: personas que trabajan en el área de salud y/o con expresión corporal; reclutamiento y selección y público en general que desea entender con más claridad como se reflejan las enfermedades en su cuerpo y su significado (desde una gripe hasta un cáncer terminal).

Contenido programático:

Primer Módulo. Psicopatología. (16 horas)

Perspectiva Histórica y el modelo médico.

Evolución del criterio orgánico.

Conducta anormal en la actualidad.

Mitos y percepciones erróneas.

La función de la enfermedad y la ganancia ulterior.

Segundo Módulo. Principio básicos de significación y lectura (4 horas)

Principio de lateralidad y verticalidad.

Primera aproximación sistémica del cuerpo como conjunto y la significación de cada segmento corporal según sus barreras naturales y áreas típicas de bloqueo.

Tercer Módulo. El cuerpo, sus patologías y sus significados (60 horas)

Principios de anatomía, fisiología biomecánica y fisiopatología y sus respectivos equivalentes en funciones sociales, sicológicas y relaciones. Significación de cada parte del cuerpo, de sus enfermedades singulares más recurrentes y una aproximación a algunas enfermedades sistémicas

Cuarto Módulo:

Taller I. Ejercicios básicos de bioenergética y sexualidad (4 horas)

Taller II. Taller sobre el manejo de la rabia (4 horas)

Inversión: Público general Alumnos de CIEDIS

Inscripción Bs. 300 Inscripción Bs. 250

Mensualidad: Bs. 250 Mensualidad Bs. 200


Fechas: sáb 06 y dom 07 de septiembre. / sáb 04 y dom 05 de octubre

sáb 01 y domingo 02 de noviembre / sab 06 y dom 07 de diciembre

Horario: De 9:00 am a 12:00 2:00 a 5:00 pm

Para reservar deposite en la Cta Cte de BANESCO a favor de ACIEDIS

Numero: 0134-0029-64-0291022359

Información: Av Francisco de Miranda, Torre Cemica, Piso 3, oficina 3-A, Chacao. Telf: 0212 2662593 / 9115367. e-mail:bioenergeticavenezuela@gmail.com, talleres.aciedis@gmail.com

PROBLEMA DE MÉTODO Y GANANCIA INSUFICIENTE

Otro elemento que entra en juego y que pasa a ser altamente significativo a la hora del proceso terapéutico es identificar cuando la ganancia ulterior resulta insuficiente o no es la que la persona esperaba.

Toda enfermedad tiene inmersa una ganancia ulterior, el reconocimiento de esta ganancia viene dado sólo en una escala personal y con un referente único. Es por ello que a través del viejo y conocido ensayo y error es que, a veces, las personas optan por las manifestaciones psicopatológicas como vehículo para vincularse o desvincularse de los otros.

El problema viene cuando inconscientemente se opta por la enfermedad (cualquiera que esta sea) o por un conjunto de síntomas para hablar o identificar una situación emocional no resuelta y estos son mas fuertes o tienen implicaciones a nivel de vivencia que desconocíamos. Entonces, la relación con los otros está determinada por la dinámica de la enfermedad.

La determinación de la efectividad de la ganancia ulterior vendrá determinada por un proceso de ensayo y error en el cual a veces enfermarse más a veces es la única opción de mantener la relación o la ganancia vigente.

Sin embargo, a veces las implicaciones de sobrellevar la enfermedad resultan agobiantes para el individuo y en el proceso la ganancia ulterior no compensa, en términos emocionales, el desgaste o el padecimiento de la enfermedad como tal.

Esta realidad, se vuelve mucho más aterradora cuando la enfermedad en cuestión es de base degenerativa, pues, eventualmente no habrá nunca una ganancia que compense el desgaste. Salvo sea eso, como castigo o como destino fijado, en términos inconscientes, lo que la persona signó para sí mismo.

Ocurre frecuentemente en enfermedades como el cáncer o la diabetes, que los pacientes no tiene consciencia real de todas las implicaciones de la enfermedad y su tratamiento y una vez inmersos en el proceso de padecer dicha enfermedad, pierden las ganas de vivir pues el desgaste físico y emocional de estar enfermos es enorme.


LA FUNCIÓN DE LA ENFERMEDAD Y LA GANACIA ULTERIOR.


Si bien parece absurdo en un primer momento plantear que enfermarse es algo bueno, algo útil; resulta ser que para el portador del síntoma puede llegar a ser en algunos casos su forma más efectiva de comunicación con su entorno.

El beneficio que pueda tener el hecho de estar enfermo varía y tiene validez sólo en su contexto histórico personal. Es decir, la misma enfermedad o situación patológica no tiene los mismos beneficios para todos, sin embargo, tienen elementos comunes en las relaciones afectadas o en las áreas de significación emocional.

Me explico, una disfonía está vinculada con la decisión de no comunicarse o tal vez con la indecisión de decir algo. En la medida que se identifique si es pertinente el discurso, se recuperará la voz y se hablará. También, si se asumió el hecho de que no se va a decir lo que se siente o corresponde decir y si se está en paz emocionalmente con ello, se recuperará el habla.

Considerando que hablar que es algo bastante universal, tiene valencias muy personales según sea la profesión, oficio o desempeño de la persona. En el caso de un cantante o de un locutor no solo es un medio de comunicación, sino también su forma de ganarse la vida.

Entonces, ya sea por miedo a poner un límite, por el estrés que genera dar un ponencia en público, por temor al rechazo personal o del contenido del discurso, para evitar una responsabilidad o una confrontación… la disfonía resulta útil y será la forma más efectiva que escogió el inconsciente para, validando sus otros mecanismos de defensa, ponerse a salvo emocionalmente y lograr su objetivo; no comunicar… o no en ese momento.

Sin embargo, es pertinente la acotación de que a nivel inconsciente nosotros vamos a buscar vincularnos con el otro y en consecuencia necesitamos, aunque sea de forma patológica, tener pruebas de que para el otro también somos significativos o en su defecto somos tomados en cuenta.

Plantea Eric Berne, cuando habla de la economía de las caricias, que todos necesitamos un mínimo de caricias, entendiendo por caricias todo tipo de forma de contacto. En función de ello, la enfermedad simplemente es una forma de llamar u obtener una cuota de atención específica que de otra manera resulta imposible para el individuo operacionalizar.

La enfermedad no siempre promueve atención y contacto, sino que, muchas veces lo que se logra es justamente poner ese límite o distanciamiento ante realidades difíciles de manejar o situaciones de alto contenido emocional a las cuales no se les quiere afrontar.

Por otro lado, hay personas a quienes les resulta difícil y en ocasiones imposible plantearse que alguien opte, incluso a nivel inconsciente, por padecer algo como cáncer o enfermedades por el estilo ya que las mismas acarrean una cuota muy alta de sufrimiento.

A veces, justamente esa es la ganancia! Sufrir. Ya sea por que la persona considera y valida para sí la opción de ser castigado o por procesos internos que le hacen sentir culpas que debe expiar y esa es la mejor manera para hacerlo… de eso dependerá a su vez que sobreviva o no.

No quiero decir por ello que esa sea la significación del cáncer, en este caso me refiero solamente a uno de los tanto posibles beneficios que alguien puede encontrar o validar ante una situación por el estilo.

En ocasiones y ante la incapacidad operativa de demandar afecto, atención o cariño, la enfermedad surge como la opción ideal para ello. Se convierte en una herramienta, en un vínculo que mantiene a los demás seres significativos atentos, pendientes y al servicio del enfermo. También se ha visto el caso en donde es ese ambiente el que resulta el óptimo para que terceros de nuestro círculo afectivo se vinculen, se hablen, se ayuden… solo necesitaban una excusa lo suficientemente fuerte y valedera como para no poder negarse, necesitaban una excusa noble.